Erremolatxa, laranja eta feta entsalada / Ensalada de remolacha, naranja y feta



No sé cuántas veces he empezado a escribir esta entrada. Están pasando tantas cosas en el mundo que podría escribir un libro sobre todo aquello que ahora me preocupa. Sin embargo, gracias a un penoso programa televisivo me he decantado por opinar, una vez más, sobre la educación. Pero, no os voy a aburrir con mis opiniones sobre la incompetencia, ignorancia y falta de profesionalidad del ministro Wert, él mismo se pone en evidencia.

Os voy a contar dos anécdotas que me han pasado durante las dos últimas semanas. 

Volvía yo a casa de unos recados matutinos cuando me encontré con una antigua alumna que esperaba con una amiga en una parada de bus. Esta alumna acaba de terminar segundo de bachiller, y yo fui su profesora durante el curso de 3º ESO, es decir, hace tres años. Pasé a su lado y de repente oí cómo alguien decía mi nombre con tono de sorpresa, excitación y alegría. Me giré y me encontré a esta chica a la que yo había exprimido al máximo hasta conseguir lo mejor de ella. Me abrazó con tanta fuerza y cariño que me sentí orgullosa. Conversamos y me dijo que en septiembre comenzará los estudios de turismo, a lo que yo añadí que va a tener que trabajar muy duro en el campo de los idiomas, y ella me contestó: si las profesoras que tengo en la universidad son tan buenas conmigo como tú lo has sido, no será difícil.

Antes de ayer, estaba yo tan tranquila en la playa cuando veo a una jovencita que se me acerca. Otra alumna. Está estudiando filología inglesa en la misma facultad en la que yo estudié. Pusimos a bajar de un burro a unas cuantas profesoras de literatura que se dedican a dictar apuntes teóricos que no sirven de mucho, y a apreciar aquellas profesoras que te hacen disfrutar de lo que estás aprendiendo (que no estudiando). Tras un rato hablando le pregunté porqué había decidido estudiar filología inglesa, y ella me contestó: Porque cuando trabaje quiero llegar a ser para alguien la profesora que tú has sido para mí. Me dejó tiesa.

Señor Wert, me gustaría que sepa que me siento orgullosa de ser profesora. Considero la docencia una de las profesiones más dignas y por ello, mi labor en el aula no tiene nada que ver con lo que usted predica. Peleo por la mejora constante de mis alumnos, siempre respetando su ritmo de aprendizaje, potenciado sus capacidades, y lo que considero aún más importante y que no se puede evaluar por un mero examen de revalida, trabajo duro por un óptimo desarrollo de su afectividad.

Dadas las circustancias y visto lo visto, dudo mucho que usted sepa de qué estoy hablando.

Por suerte, aquellos por los que peleo en mi quehacer diario, sí saben de qué estoy hablando.

Son estas pequeñas anécdotas las que me dan fuerza para seguir adelante, a pesar del fatídico sistema al que me tengo que enfrentar día a día. Sistema que no llega a tener la tranquilidad, serenidad y poso que necesita a consecuencia de la insistente obsesión de los partidos políticos que utilizan la educación como arma arrojadiza entre ellos.

Desde mi humilde cocina, sólo me queda decir: BASTA YA!!!! En las aulas está la solución a la crisis. Dedíquense a mejorar el sistema, a formar al profesorado, y a sacar los getas de él. Pero, no lo paguen con tod@s.

Y ahora, a la ensalada, que como están las cosas de calentitas, todos necesitamos algo fresquito.



OSAGAIAK:
  • 1 remolacha por persona
  • 1 naranja para dos personas
  • queso feta
  • cebolleta
  • aceite
  • sal
  • vinagre de manzana
  • mostaza
  • pimienta
  • hierbas aromáticas (facultativo)

ELABORAZIOA:
  1. Cocer la remolacha en la olla express (poner a hervir, tapar, dejar que suba hasta las dos arandelas, apagar y dejar bajar)
  2. pelar y hacer rodajas
  3. pelar la naranja y hacer taquitos
  4. cortar la cebolleta en aros
  5. montar el plato: poner en un plato la remolacha, la naranja, la cebolleta y el queso feta.
  6. hacer la vinagreta: en un bote de cristal mezclar los ingredientes de la vinagreta y agitar
  7. aliñar la ensalada

13 comentarios:

Núria dijo...

Me alegro de que te quieran tanto ...por algo será no??..la ensalada me gusta mucho la probare...muxus

Sole dijo...

es una extraña combinación y asumo que será muy rica, voy a probarla.

Maite (Mai) dijo...

Me sumo y grito contigo: BASTA YA! no nos carguemos el potencial de los chicos. Ellos tienen la oportunidad que nosotros no supumos -pudimos- usar.

Y de detallitos, nada. Ser el faro educacional para estas alumnas no es moco de pavo. Es un referente y punto de partida para afrontar la vida que les espere por vivir. Eso es algo grande. Tú ya sabes lo que pienso como madre, lo mucho que valoro el buen hacer, porque está en juego el futuro de mi hijo... la experiencia con el mayor fue desastrosa, un crío que con 8 años me lo etiquetaron de fracaso escolar y tanto se empeñó el sistema que lo consiguió. Con este no me va a pasar y si por ello no puedo regresar a España, pues así sea.. triste, verdad?

La ensalada se ve jugosa, sabrosa, fresca y especial. Esto es lo que necesitan nuestros críos, una educación como tu ensalada,
BEsos!

VIRGINIA dijo...

Cuanta razón tienes. En este cochino País tan solo se pontencia la repetición como papagallos de datos.

El desarrollo de nuestras habilidades, de nuestra capacidad de comprensión, de exposición, de crítica, y como bien dices de desarrollo afectivo en todos sus ambito, eso no cuenta, ¿para qué?. Lo importante es la repetición de conocimientos como si se tratase de crear un disco duro de un ordenador.

Por lo demás, parece que la cosa va a cambiar, pero desgraciadamente no a mejor, sino a peor. Resultado, una sociedad cada vez mas embrutecida.

No me imagino la ilusion y la emoción que debes haber sentido con las reacciones de tus alumnas. El trabajo bien hecho y sobre todo el trabajo con interés y dedicacion es lo que tiene.

La verdad es que yo tambien recuerdo con mucho cariño a esas profesoras/es que fueron distintos, que me enseñaron mas alla de aprender teorías y datos de menoria a comenzar a ser una persona, a creer y ver mis habilidades a desarrollarlas, a respetar las opiniones de otros sin por ello perder la capacidad crítica.... Vamos un tesoro que no tiene precio.

Por lo demás la ensalada me ha encantado, fresquita con una mezcla de sabores muy acertada y con un colorido preciosos, que también ha de entrar por los ojos. He estado a puntito de hacer una similar. Pero como he comprado unas remolachas divinas esta misma mañana, creo que prepararé la tuya.

Aunque el tiempo hoy desgraciadamente no acompañe.

Me encantan tus entradas, a ver si tenemos la suerte de que te prodigues mas.

Bss y que tengas un buen finde.

Virginia "sweet and sour"

intxaurtsu dijo...

Núria: yo también me alegro. La verdad, hay tanta mierda (perdón por la expresión) en el sistema educativo que es deseperante, pero por suerte, los alumnos son los que me dan fuerza día a día para que siga enamorada de mi trabajo

Sole: Pruébala. La remolacha con la naranja son el tándem perfecto, además, el feta le da ese toque saladito y la cebolleta el aromático, fíjate que en esta casa al menos cae un de estas a la semana.

Maitetxu...... yo soy de las que cree que el fracaso escolar es muuuuy grande, pero no el de los alumnos, sino el de el sistema, profesores, centros...etc. Nunca jamás un alumno puede ser un fracaso escolar si lo que realmente se hace es respetar su modo y ritmo de aprendizaje. Que sepas, yo también fui fracaso escolar. Mi madre se hartó de decir a aquellos que me etiquetaron sin tener en cuenta otros parametros que condicionaban mi progreso académico, que yo podía. Y ¿sabes? Pude, y además, pude muy bien. Como no hay mal que por bien no venga, el haber sufrido tanto en la escuela me ha enseñado a comprender y empatizar con el alumno desaventajado, y pelear contra viento y marea (generalmente mis compañer@s), para sacarle a delante.
Tú no te preocupes por Lucas, estoy segurísima que su mama lo ha hecho y lo hará siempre bien.
Y acuérdate, no fue Alvaro el que fracasó, lo fueron sus profesores, que esa era su labor. Decir con 8 años que alguien es fracaso escolar, manda h....... Uff, no voy a entrar en esto, que los docentes se me lanzan al cuello y ya tengo suficiente en los claustros durante el curso...
Bueno, a la ensalada......Maite, esta ensalada es brutal.

intxaurtsu dijo...

Virginia: Mi objetivo es que mis alumn@s utilicen la cabeza. Eso de memoriza y escúpelo en el examen, no es mi estilo. Sin embargo, fíjate que todos los exámenes por los que deben de pasar en su vida son teóricos. La educación es un reflejo de la sociedad en la que vivimos y a nosotros nos toca prepararlos para esta sociedad, y no otra. En fin, como siempre, los que estamos detrás del telón sabemos más que los que suben al escenario (en este caso además toman decisiones), y si estos preguntaran un poquito a aquellos que peleamos día a día, otro gallo nos cantaría.

Prueba la ensalada, y ya me contarás.

Un besazo

Teba dijo...

Es cierto que te sueles acordar mucho de aquellos docentes que fueron muy buenos pero también de los que fueron muy malos.

Los docentes mediocres, sin embargo, pasan al olvido. Sus asignaturas también. ¿no es triste?

Es bastante frustrante que odies o ames una asignatura por la pasión o fuerza que tiene un profesor/docente. Como usuaria de escuelas aún a mi edad me encuentro con todo tipo de profesores y la verdad es que, este curso pasado, casi me dieron ganas de tirarme de los pelos viendo lo malo que puede llegar a ser un profesor.

Ahora, estoy esperando a ver quién me toca el curso que viene y no voy a decir que estoy temblando pero casi. Sólo me tranquilizaré si veo a alguien con la fuerza de la última sustituta (de cuatro que hemos tenido en todo el curso) que nos metió un buen meneo y nos revolvió un poco de la silla. ¡Menos mal!

El sistema tampoco apoya mucho que digamos. Pero yo sé que, al igual que tú, hay muchos profesores combativos que dignifican la profesión y que hacen que tengas ganas de seguir estudiando.

La ensalada de diez. Si la pruebo ya te diré porque el feta me priva y las remolachas ni te cuento.

Un muxu

Teba dijo...

Es cierto que te sueles acordar mucho de aquellos docentes que fueron muy buenos pero también de los que fueron muy malos.

Los docentes mediocres, sin embargo, pasan al olvido. Sus asignaturas también. ¿no es triste?

Es bastante frustrante que odies o ames una asignatura por la pasión o fuerza que tiene un profesor/docente. Como usuaria de escuelas aún a mi edad me encuentro con todo tipo de profesores y la verdad es que, este curso pasado, casi me dieron ganas de tirarme de los pelos viendo lo malo que puede llegar a ser un profesor.

Ahora, estoy esperando a ver quién me toca el curso que viene y no voy a decir que estoy temblando pero casi. Sólo me tranquilizaré si veo a alguien con la fuerza de la última sustituta (de cuatro que hemos tenido en todo el curso) que nos metió un buen meneo y nos revolvió un poco de la silla. ¡Menos mal!

El sistema tampoco apoya mucho que digamos. Pero yo sé que, al igual que tú, hay muchos profesores combativos que dignifican la profesión y que hacen que tengas ganas de seguir estudiando.

La ensalada de diez. Si la pruebo ya te diré porque el feta me priva y las remolachas ni te cuento.

Un muxu

Theblackcity s dijo...

Yo, como ex-profesora, me uno igualmente, y me da la misma alegrai aun hoy, despues de dos años que dejé mi labor como docente para montar mi propia empresa, ver cómo alumnos que venian a mis clases totalmente desmotivados, acaban escribiendote mails agradeciendo que les picaras el gusanillo para seguir estudiando.

Por cierto, el 30 de septiembre, dia del maestro, que pocos lo saben!

Felicidades por ser una profesora de las que enseñan, no de las que evaluan la capacidad de memoria, y gracias por la maravillosa receta!

Alicia dijo...

y como es que no me llegan tus entradas? Cuanta razón tienes y ojalá te hubiera tenido de profe! Bueno, creo que somos mas o menos de la misma quinta...
Aprovechando que estoy en el paro vuelvo a estudiar!
Saludos ;)

flori zubiaga dijo...

¡Hola!
Creo que la vida te ha regalado la oportunidad de comprobar lo importante que has sido para esas alumnas que pasaron por tu lado.
Dice el profesor Santiago Álvarez de Mon lo importante que puede ser en nuestras vidas un mentor que abra ventanas que los demás se empeñan en cerrarnos, creo que esos dos encuentros venían a traerte la confirmación de la importancia de tu labor.
En medio del caos educativo y social, sentir que tu trabajo y tu buen hacer traspasaron la linea que a veces separa al alumno de su profesor, es la mejor lectura que se puede hacer de la situación.
Un fuerte abrazo.
Flori.

Ajonjoli dijo...

Bien dicho y muy bien escrito. Yo la verdad que siempre tuve facilidad con los estudios, pero recuerdo con especial cariño a los buenos profesores. Y estudié física porque tuve una profesora estupenda, que nos transmitió lo interesante que era comprender el por qué de las cosas.

Y por cierto, estaba contestándote en mi blog pero te lo dejo aquí que en el mío no me deja :)
Sí, es verdad, para mi también es un lujo poder tener una huertita y comer lo que cultivo. Si tuviera que irme de aquí me costaría muchísimo renunciar a ello! Y lo de los higos... ¿has investigado? ¿seguro que no queda por ahí por el barrio alguna higuera que se salvó de la ola de cemento? De todos modos, para mitigar tu envidia y por si te consuela ;) que sepas que aquí la temporada es breve.
Besos!

miren dijo...

Cuánta razón tienes, un buen profesor es un tesoro, te felicito y te envidio, me parece una profesión preciosa y a la vista está las satisfacciones que recoges por el trabajo bien hecho.
La ensalada es una pasada de bonita y de rica, saludos.